"Como cometas"

COMO COMETAS QUE VIVEN EN EL CIELO

  • Nuestros hijos no son niños, son cometas que buscan el aire.

  • No nacieron para estar sujetos a tierra, sino para jugar libres en el cielo, entre nubes y arco iris. Como pájaros.

  • A veces caídos en el suelo, derrotados, abatidos. Con la tristeza y la desazón de una cometa vencida en la acera.

  • Remontan el vuelo como sin pensar y sin descanso, impulsivos, obcecados, sin nada más que un aquí y un ahora, huyendo de la prisión del tiempo.

  • No nacieron para estar quietos en tierra, sino para dejarse llevar por el viento, en la suavidad de la brisa, en la dureza del vendaval.

  • Por eso sus cuerpos son ligeros y resistentes, hechos por telas de colores llegadas de países desconocidos. Cosidos con puntadas desconcertantes, sin pasado, sin futuro, en un intenso y constante presente.

  • No nacieron para caminar por tierra, sino para correr a merced del aire fresco.

  • Nosotros, gestadores de sus vidas, respiramos con el corazón atento a un juego incansable que agarrota el alma.

  • Nosotros no sabemos volar como ellos, ni podemos ver el mundo desde sus alturas.

  • Sólo permanecemos, como permanece unido el cordel a la cometa, intentando no soltar más allá de lo posible.

  • Con los ojos puestos en sus movimientos, amaestrando el miedo a la incertidumbre de hacia dónde soplará el viento.

  • Porque nuestros hijos no son niños, son cometas que viven en el cielo.